miércoles, 15 de abril de 2009

MATANZA DE INOCENTES EN GAZA









Es con un inmenso dolor que publico la fotografía de un niñito palestino asesinado por las bombas israelíes en la operación siniestramente denominada "Plomo Fundido". Pido a Dios que ese niñito inocente haya recibido el "bautismo de deseo" que pido todos los días para los niñitos como él que mueren asesinados en las guerras horrendas que se libran en el mundo entero, si es que no han sido bautizados por el agua, y que vayan al cielo con Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora, los ángeles y los santos. Y también por los millones de niños no nacidos cuyas vidas son destruidas por el aborto.




Lo que ha hecho el Estado de Israel en Gaza es de una injusticia clamorosa. Dicen que es en represalia por los cohetes que tiran desde ese territorio contra el de Israel y por los atentados terroristas cometidos por el Hamas. Pero la excusa es deleznable porque ese niñito asesinado no pudo jamás ser responsable de esos atentados ni tampoco los niñitos como él ni sus madres ni muchos otros inocentes que cayeron bajo el "plomo fundido" del ejército judío.




No es aceptable la excusa de que los terroristas musulmanes también atacan en forma indiscriminada a la población civil israelí porque una cosa son los terroristas, gente sin moral y sin ley, y otra cosa es un Estado organizado que tiene a su disposición un ejército y un poderoso armamento. Los jefes del Estado toman la decisión de matar a los niños y a las mujeres fríamente, deciden bombardear zonas pobladas por inocentes sabiendo positivamente que matarán a muchos de ellos.




El 13 de Enero del 2009 publiqué en este mismo periódico el artículo 891 denominado "Quienes no creen en el Apocalipsis están provocando su cumplimiento" ya que es muy posible que la serie de horrores que están siendo cometidos en el Medio Oriente terminen desencadenando una guerra nuclear.




Todavía no había cesado la inicua matanza de lo pobladores de Gaza y ya había 900 muertos y casi 4.000 heridos y decían que todavía no había empezado lo peor ("La Nación" 11/1/2009 pag. 2 y "Clarín", 13/1/2009, pag. 20). Según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ya habían sido muertos 258 niños y 1.080 resultaron heridos ("La Nación", pag. 3).

Esa carnicería atroz estaba siendo y ha sido cometida por una nación que se dice civilizada y que exige el apoyo de la comunidad internacional Y lo peor es que todavía se atreve a exigir acatamiento a ese sistema criminal bajo la amenaza de acusar de "antisemitas" a quienes se opongan, descalificándolos con ese mote que arrastra la infamia de la prensa mundial.
No es antisemitismo defender la vida de niñitos como el de la fotografía. No puede sostenerse eso sin una inmensa dosis de mala fe.




No defiendo los atentados terroristas de los islamitas del Hamas. Los condeno vehementemente. Pero insisto en que lo que hacen lo terroristas no puede servir de excusa a un gobierno organizado para tomar represalias contras lo niños.




El 9 de Enero del 2009 el Cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz mnaifestó su rechazo a la ofensiva israelí. "¿Qué se puede decir cuando matan tantos niños?", se preguntó el cardenal y aseguró, al responder a las críticas, que no había nada en sus declaraciones de esos días, que se pueda tachar de antiisraelí.




Junto con condenar la violencia por ambas partes, añadió: "¿Qué se puede decir cuando se mata a tantos niños o se bombardean las escuelas de las Naciones Unidas, a pesar de tener tecnologías que permiten localizar hasta una hormiga?" (ver Correo del Lector nro. 2510, del 13/1/2009).
De hecho el ejército israelí bombardeó una escuela de las Naciones Unidas matando a 40 personas de las cuales varias serían ciertamente niños, por tratarse de una escuela.

Tiene que haber otra solución para el conflicto del Medio Oriente que no consista en la periódica matanza de inocentes, incluyendo niñitos como el de la foto. Si no hubiera otra esa sería una razón suficente como para abandonar la frustrada tentativa de sostener una situación insostenible.




Yo creo que la hay y la sugerí en mi artículo 891 citado y en otros anteriores. Una de las soluciones es que el famoso servicio secreto Mossad, que lo sabe todo y no tiene empacho de hacer lo que quiera, impida el ingreso de cohetes explosivos a Gaza. Esos cohetes son enormes, no son pequeños artefactos sino grandes aparatos y según "La Nación" del 8/1/2009, en el último año (2008) los guerrilleros palestinos dispararon 3.200 de esos cohetes contra Israel.




Esa cantidad de cohetes no pueden entrar a Gaza sino por mar o por la frontera de Egipto y ambos son perfectamente controlables por Israel. ¿Por qué Israel no impide el ingreso de esos mortíferos aparatos en vez de dejarlos entrar y esperar que los tiren sobre su territorio?
Entretanto, los cohetes lanzados desde Gaza han causado 15 heridos ("La Nación", 11/1/2009, pag. 29) y las bajas israelíes en combate, son 13.




La solución de fondo la he sugerido en otros artículos anteriores. "Israel no debe ser abandonado a la furia del islam -decía en el número 230 del 12/9/2001-, pero tampoco es justo que continúe la actual situación aún a costa de una guerra mundial que sería el fin de la humanidad." Ese mismo peligro lo señalaba en el nro. 891 del 13/1/2009.




Ya en el 2001 proponía lo mismo que el Cardenal Martino en sus declaraciones ya citadas: "Para resolver el actual conflicto, el cardenal Martino indicó la posibilidad de enviar 'una fuerza internacional de interposición' a la franja de Gaza".




Una vez creada esa fuerza se debe dejar de armar a Israel pues será la comunidad internacional la que garantice su existencia.




Dios quiera que los inocentes niñitos muertos en Gaza hayan ido al Cielo por haber recibido el bautismo de deseo que pedimos para ellos y que intercedan ante el trono divino para que esta horrenda matanza termine y haya paz.

Por: Cosme Beccar Varela

correo@labotellaalmar.com
Fuente: La botella al mar


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