martes, 30 de junio de 2009

FIESTA EN LA CUEVA DE ALI BABÁ

Las elecciones de ayer 28 de Junio demostraron, una vez más, que la Argentina no es una República sino una oligarquía de "maffiosos" adueñados de las candidaturas a los cargos electivos y de todos los demás cargos.


Parece que se renuevan porque de vez en cuando aceptan a un nuevo integrante de la banda que con su cara inédita y mediante nuevos gestos hace creer que algo cambió, pero en realidad son todos lo mismo. Si alguien se toma el trabajo de leer los resultados de la elección verá que la primera minoría de la Pcia. de Buenos Aires (no es otra cosa que eso, no una mayoría) encabezada por de Narvaez, es peronista y entre sus más conspicuos integrantes lo tiene a Solá, socio de Kirchner hasta hace muy poco tiempo.


Lo que es revelador es que también viaja en ese bote el "centrista" Macri, la muy poco confiable esperanza del incauto argentino. Esos tuvieron 2.504.252 que son apenas el 22% del padrón de 10.335.716 de electores con que cuenta la Provincia, pero hubo 2.645.864 personas que no votaron o sea, que no estuvieron dispuestas a darle su voto a ninguno de los candidatos y 447.897 votaron en blanco o anularon su voto.


La tan pregonada "derrota" de Kirchner no fue tan espectacular como anunciaba la prensa cumpliendo, sin duda, una "voz de orden".

Kirchner tuvo 2.325.076, apenas 179.178 votos menos que el otro peronista. Los radicales y la Sra. Carrió sacaron 1.555.825 y están felices porque salieron de la tumba para seguir gozando de los beneficios del presupuesto público.


Es evidente que nada ha cambiado. Son los mismos partidos, casi todos los mismos personajes, las mismas malas costumbres, el mismo desprecio por la moral, el mismo odio a las tradiciones argentinas, el mismo desinterés por el bien común, con la misma simpatía por la izquierda, la misma voluntad de acabar con la Justicia y las FFAA y la misma incapacidad de comportarse como deberían hacerlo si tuvieran el más mínimo residuo de vergüenza.


No es extraño que todos estén contentos, incluyendo a Kirchner, porque a pesar de todas las deshonestidades que se le conocen, millones de argentinos irresponsables votaron por su partido y lo eligieron diputado nacional.


En la misma Santa Cruz, donde todos saben perfectamente que hay mil millones de dólares de la Provincia que han desaparecido con presunción de apoderamiento ilícito, sacó el 41,18% de los votos emitidos contra 42, 54% del partido opositor.

O sea, tiene la impunidad asegurada, la presidencia en manos de su cónyuge, 115 diputados y 36 Senadores y aunque su partido no llega a tener la mayoría, los antecedentes de sus pretendidos "opositores" me hacen sospechar vehementemente que en caso de necesidad, recibirá el aporte de los votos que necesite provenientes del "otro bando".


¿Ud. cree que sólo hay un Borocotó? No se olvide, que Kirchner, además, tiene LA CAJA, o sea, nuestra plata, a razón de u$s 60.000.000.000 por año, pues ese es el importe del presupuesto nacional. ¿Cuantos Borocotó puede comprar con esa bonita suma? Y sobre todo, atrás de Kirchner y de los otros sigue tejiendo sus obscuras intrigas la "eminencia gris" de esta tiranía, o sea, Verbitzky y su CELS, con todo el peso del mundo "neo-comunista" detrás y todas las complicidades de las "democracias occidentales" a su lado.


No nos olvidemos que a la cabeza de la más grande de ellas hay un izquierdista kenyano que acaba de intervenir descaradamente en los asuntos internos de Honduras para intentar reponer en su cargo al presidente Zelaya, depuesto por haber intentado dar un golpe de Estado contra la Constitución de esa nación y sus Instituciones, que incluyen a las FFAA.


Eso mismo hizo Kirchner desde los primeros días de su gobierno, pero los militares de aquí no fueron tan inteligentes como los de Honduras y no comprendieron que lo que estaba haciendo Kirchner era un golpe de Estado. Ahora es tarde para reparar ese terrible atentado.


La "eminencia gris" de la tiranía no cambia. Siempre está allí. Para ella, Kirchner es prescindible. Pueden cambiarlo por otro tan malvado y tan dócil a los manejos de aquella como él lo es.


Probablemente esta elección de ayer haya sido el primer "test" para elegir el sucesor que habrá de reemplazarlo a la cabeza de la tiranía. Si hay algo que no falta en la "dirigencia" es un gran número de canallas. El incauto argentino también festeja porque cree que le ha dado un golpe mortal al "odiado Kirchner" y porque cree que Macri será el próximo Presidente de un gobierno ecuánime y eficiente. No hay manera de que se dé cuenta que todo eso es una ilusión peligrosa.


Macri se ha cansado de dar mil pruebas de su absoluta incompetencia, pereza, fallutería y falta de principios, Además, ha demostrado hasta la saciedad que es peronista o pro-peronista, cosa que debería bastarle al incauto para quitarle cualquier confianza en el personaje. Pero no: el incauto es de una tenacidad férrea en sus pequeñas ideas y sólo es persuadible por la literatura fofa y perversa de los diarios "serios".


Y entonces hoy está contento y no hay quien le quite esa alegría de orate. Y baila junto con toda la "dirigencia" victoriosa o sea con todos los partidos, incluyendo al invento llamado "Pino Solanas", fruto de una especie de operación hipnótica de prensa realizada durante los últimos 20 día de la campaña que le allegó los votos de casi toda la izquierda y un número no pequeño de resentidos de salón. Sólo que el incauto no se da cuenta que el baile es en la cueva de Alí Babá y que todos los otros son de la banda mientras que él no es más que "el pato de la boda", el que los mantiene a todos en el poder con capacidad de ejercer su lucrativo oficio.


Por eso felicito a los 989.628 compatriotas que en todo el país votaron en blanco, nulo o anulado como una expresión de repudio moral a toda la comparsa indecente que tiraniza y esquilma al país (ver página oficial de las elecciones.gov.ar).


Si a eso le sumamos las abstenciones, que representan un 30% del padrón, aunque no tenga éstas el mismo significado inequívoco, son de alguna manera expresión del hartazgo de ser engañado que esos abstencionistas demuestran.


Si consideramos que el padrón total es de 27.790.803 personas, eso significa que ayer hubo 8.337.240 argentinos que le dieron la espalda al sistema corrupto e inepto que nos tiraniza.


En la elección de octubre del 2007 la abstención fue del 23% y ahora del 30% ("Clarin", 29/6/2009, pag. 20) El hartazgo va in crescendo. La Asociación Patriótica se empeñará en hacer valer esta protesta muda de la ciudadanía.



Por: Cosme Beccar Varela

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