martes, 30 de marzo de 2010

EN DEFENSA DEL SANTO PADRE.


1-Ataques a Benedicto XVI

Enviado por:
Mario Eberle Patterson .
Comodoro Rivadavia (Chubut).
Tel. (0297)-4440528.



ATAQUES AL PAPA SON SUGERIDOS POR EL DEMONIO, DICE EL P. AMORTH, FAMOSO EXORCISTA.



El exorcista más experimentado y conocido del mundo, P. Gabriele Amorth, se refirió a la campaña difamatoria contra el Papa Benedicto XVI, especialmente a la del New York Times y señaló que "los ataques al Papa son sugeridos por el demonio"



ROMA, 29 Mar. 10 / 12:14 pm (ACI).



El exorcista más experimentado y conocido del mundo, P. Gabriele Amorth, se refirió a la campaña difamatoria contra el Papa Benedicto XVI, especialmente a la del New York Times y señaló que "los ataques al Papa son sugeridos por el demonio".

En declaraciones a News Mediaset de Italia, el exorcista de 85 años expresó que "los ataques de estos días al Papa Benedicto XVI sobre algunos casos de pedofilia son sugeridos por el demonio. Sobre esto no hay duda. Porque siendo un Papa maravilloso, digno sucesor de Juan Pablo II, se ve que el demonio se quiere ‘prender’ de él".

El P. Amorth indicó luego que en los casos de abusos sexuales cometidos por algunos miembros del clero, el demonio "usa" a los sacerdotes para culpar a toda la Iglesia: "el demonio la tiene contra la Iglesia, quiere la muerte de la Iglesia porque ella es la madre de los santos. Combate a la Iglesia a través de los hombres de Iglesia, pero con la Iglesia no tiene nada que hacer".

El experimentado exorcista también manifestó que "el demonio tienta a los hombres de Iglesia y entonces no nos debe maravillar si también los sacerdotes, que tienen todos los auxilios divinos, de la oración y los sacramentos, caen en la tentación. También ellos viven en el mundo y pueden caer como hombres del mundo".


Condena campaña mediática contra el Papa.



ARZOBISPO DE NUEVA YORK: BENEDICTO XVI ES LÍDER EN PURIFICACIÓN Y REFORMA DE LA IGLESIA



NUEVA YORK, 29 Mar. 10 / 01:21 pm (ACI).



El Arzobispo de Nueva York, Mons. Timothy Dolan, salió al paso de la campaña difamatoria "casi frenética" contra el Papa Benedicto XVI y resaltó que el Santo Padre "es un líder en la purificación, en la reforma y la renovación de la Iglesia".

En su homilía de la Misa de Domingo de Ramos en la Catedral de San Patricio en Manhattan, el Prelado invitó a todos los fieles a rezar por el Pontífice.

Refiriéndose luego a los graves de casos de abusos sexuales cometidos por algunos miembros del clero, el Arzobispo indicó que "cada vez que este horror, que este crimen nauseabundo es denunciado –como es justo que se haga– las víctimas y sus familias son nuevamente heridos, la gran mayoría de sacerdotes baja la cabeza como signo de vergüenza y los católicos sinceros son expuestos a una nueva dosis de shock, disgusto e incluso rabia".

El Arzobispo dijo también que la tristeza es más intensa "por las graves insinuaciones contra el mismo Santo Padre mientras en ciertos ambientes se ha lanzado una campaña casi frenética para implicar a este gran hombre".

Para Mons. Dolan, los progresos de la Iglesia Católica para afrontar este tema en Estados Unidos nunca se hubieran dado "sin la insistencia y el apoyo del mismo hombre (el Papa) ahora coronado todos los días por las espinas de la maldad que no tienen ningún fundamento".

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2-ANTE EL INTENTO DE DIFAMAR AL PAPA Y A LA IGLESIA



ENVÍO Y FUENTE: http://www.argentinosalerta.org/



escrito por Administrador

(FORUM LIBERTAS) La campaña contra la Iglesia católica ha alcanzado el objetivo al que se dirigía desde un buen principio: al Papa. Es un proceso circular que comienza en EEUU, recorre otros países y ha ido presentando casos ciertos, junto con otros absolutamente deformados, hasta volver a su origen con el New York Times, publicando una información totalmente falseada contra la persona del Papa e imputándolo como responsable de ocultación del llamado “caso Murphy”. Es escandaloso constatar que lo que publica este periódico poco tiene que ver con la realidad, como la respuesta de la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha dejado claro, y como resulta público y notorio de quien conozca las características de dicho caso, que se remonta a 1975. Ya tendremos ocasión de entrar en detalle en éstas y otras manipulaciones. Ahora lo que deseo resaltar es que la campaña, como todas las que se desarrollan, apunta a dos fundamentos de la Iglesia Católica: al ejercicio de sacerdocio y al propio Papado.



Evidentemente, hay quienes se animan en el ataque y hacen extensivo el discurso a los “católicos” en general. Pero no es esta la intención, más bien se trata precisamente de salvar a los católicos en genérico para acentuar el ataque sobre aquellos dos pilares.




La argumentación es tan sencilla como ésta: “los católicos son buena gente, lo malo es la vida que la jerarquía obliga a vivir a los sacerdotes; los malos son los que mandan en la Iglesia”. Es evidente que este planteamiento es una tontería porque los sacerdotes, los obispos y el propio Papa no bajan del cielo, sino que surgen de la propia comunidad católica.




Tenemos los sacerdotes, los obispos y los Papas que hemos generado con la ayuda de Dios, y la verdad, hay que decirlo, su nivel es muy alto desde el punto de vista de su trayectoria moral, como lo constata cualquier ejercicio de memoria histórica.Ante esta campaña deliberada, sistemática, que intenta presentar a los pastores de la Iglesia como seres intrínsicamente malvados, -véase el Código Da Vinci y sus secuelas- hay que adoptar la actitud adecuada. Señalo tres errores:




El histerismo reactivo.




La indignación entre los católicos ante estos hechos es comprensible pero ha de ser controlada por la prudencia; es decir, por la capacidad de elegir la mejor vía, la mejor respuesta, y esta no pasa por las exclamaciones vacías de contenido de datos, de hechos, de razones.




Los que a la primera de cambio se dedican a tirar piedras al propio tejado.




No se trata solo de los Küng, de los Bedoya y otras personas semejantes, sino de cristianos de buena fe pero de escasa fortaleza en sus propias convicciones, de poca confianza en la Iglesia a la que dicen pertenecer, que ante la oleada crítica (sobre todo si leen determinados periódicos o ven determinadas televisiones y radios), se achantan y dicen que sí, que los obispos son responsables, que el Papa es culpable.




Los “acongojados”.




Son aquellos que esperan siempre que la tormenta escampe, su vocación es confundirse con el paisaje, no decir ni pío como si el tema no fuera con ellos. En este grupo no solo encontraremos seglares sino también a algunos curas, algunos, pocos, obispos, incluso algún que otro abad. Lo hacen por miedo humano o por error de cálculo, o ambas cosas a la vez. Creen que callando y dejando que otros llenen el vaso están cumpliendo con su papel. Nadie que utilice la razón y que no se deje llevar por sus impulsos, de cobardía en este caso, podría asumir que ante los presuntos hechos que presentan los otros lo mejor es no decir nada y dejar que la falsedad quede asentada.




¿Qué hemos de hacer los católicos?




La respuesta es sencilla, como siempre, porque ésta es la característica de nuestra fe, está por igual al alcance de todos. Se trata de comportarse como católicos.Y esto, recordémoslo, exige en este caso dos actitudes:


La primera, no tener miedo.


Formular en todas las ocasiones, en la barra del bar, en la carta al director, en el comentario en el grupo, cómo y dónde sea, las razones que desmienten los hechos, la acusación al Papa y a la Iglesia.


Se trata de situar los datos que definen la realidad y que señalan que se trata de algo que es lamentable pero circunscrito a determinados curas que hace 30, 40, 50 años, traicionaron el sacramento con el que estaban comprometidos y la confianza de sus feligreses.


Hechos concretos que afectan a un grupo numéricamente marginal y que para nada determinan la característica de los hombres consagrados a Dios.




La segunda actitud es la de estar preocupados en buscar la verdad, en informarse, en conocer los hechos. No se trata tanto de quejarse como de espabilarse. La verdad está presente a través de lo que dice la iglesia, de sus medios de comunicación, de agencias como Zenit, de periódicos digitales como ForumLibertas y tantos otros.




Uno puede hacer una lista de las acusaciones que hacen. En España, sobretodo, El País, La Ser, El Periódico, es decir los medios de comunicación del régimen; en Cataluña, TV3, Cataluña Radio, y al lado de cada punto concretar lo que realmente es cierto. El resultado final es escandaloso.


Debe movernos a una gran preocupación que medios de comunicación importantes e incluso públicos utilicen de una manera tan sistemática la mentira, la deformación y el engaño.




Los datos están ahí. En nuestro caso los hemos ido publicando, continuaremos en los próximos días, Solamente hace falta la tarea de recogerlos y divulgarlos. A eso es a lo que ahora todos estamos llamados.


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